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Foto: Potterybarn
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San Valentín es una fecha de amor, de fresas, de rosas, de corazones de rojo, de rosa, de aromas dulces… y de luz. No hay noche de San Valentín sin velas. No tenemos porqué complicarnos la vida, si lo que buscamos de las velas es su luz, podemos decorar nuestra celebración particular con las velas de cera blanca tradicionales.
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Foto: Nordic House
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Hay quien además de la luz de las velas busca su aroma, y se decanta por velas aromáticas, con perfumes a la carta. Los más románticos buscan velas que sugieran y se acerquen un poco más al motivo de la celebración, como aquellas que tienen forma de corazón. Otros buscan los corazones de una forma mucho más sugerente, entre luces y sombras, mediante farolillos con motivos.
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Foto: B&B Italia
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Las velas flotantes son unas de las más románticas, debido a que la embriagadora luz de las velas se multiplica al reflejarse sobre el agua y balancearse sobre ella. Para que todavía resulte mucho más romántico, añade unos pétalos de rosa al agua.
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